Millonario empresario y exdirectivo de Avianca pasó del aeropuerto a La Picota.
Defensa alega que detención de José Gurdián en El Dorado fue irregular. Dice que iba de tránsito, rumbo a Londres, y lo llevaron por la fuerza a Migración. Lo requieren por delitos ambientales.
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El 5 de noviembre pasado, José Ofilio Gurdián Lacayo, un influyente empresario salvadoreño, viajó a Colombia en el vuelo de Avianca AV 259, procedente de San Juan de Puerto Rico.
Según su plan de vuelo, al llegar a Bogotá pasaría en tránsito a tomar una conexión, en el AV 120, con destino a la ciudad de Londres, Inglaterra, en donde debía cumplir una cita como parte del directorio de Abra Group, la holding empresarial ligada a la aerolínea Avianca.
Pero Gurdián Lacayo terminó preso en el pabellón de extraditables de La Picota, luego de que se hizo efectiva una circular roja de la Interpol que advierte que es buscado por autoridades de su país desde hace años.
El delito: un gran desastre ambiental, documentado y ligado a la contaminación con plomo de personas y de un pueblo, generada por una vieja planta de baterías de propiedad de su reconocida familia.
¿Captura ilegal?
Aunque el caso se ha manejado con discreción, EL TIEMPO ha venido revelando desde su captura hasta los coletazos de la misma.
Y el capítulo más reciente tiene como escenario la Fiscalía General de la Nación.
Este diario estableció que los abogados del salvadoreño le enviaron un oficio al fiscal General, Francisco Barbosa, fechado el pasado 23 de noviembre, en el que le están pidiendo que se revoque la orden de captura contra Gurdián Lacayo y se le deje en libertad de manera inmediata.
Argumentan que le están violando sus derechos y que su retención en El Dorado fue ilegal. Además, plantean un tecnicismo de fondo que está siendo evaluado por expertos.
El caso es tan sensible y complejo que Avianca le confirmó a EL TIEMPO que el salvadoreño suspendió su participación en el directorio de Abra para dedicarse a su defensa legal.
En San Salvador esperan discretamente la decisión que se tome en Colombia frente a un personaje que vendió varias de sus propiedades y se fue a vivir a Estados Unidos cuando supo que la investigación ya lo estaba tocando a él y a otros dos miembros de su familia.
Fuentes locales aseguran que el salvadoreño echa mano de su triple nacionalidad (también es ciudadano nicaragüense y estadounidense) para evadir responsabilidades.
Derechos y tecnicismo
Según ha dicho Gurdián Lacayo, al aterrizar en Bogotá todos los pasajeros abordaron un bus de la aerolínea Avianca que los llevaría a la terminal internacional.
Pero antes de ingresar a la edificación, dice que fue abordado por agentes de la Interpol quienes le solicitaron su pasaporte. Ante su renuencia, asegura que le dijeron que si no lo entregaba, lo conducirían por la fuerza.
“Por encontrarse en tránsito no requería ingresar a territorio colombiano, como es común en estos casos y, por ende, no debía hacer trámites de inmigración”, le dijo a EL
TIEMPO una fuente enterada y así lo argumentan sus abogados.
Y agregan que el salvadoreño manifiesta que fue retenido por la Policía de Interpol forzosamente y llevado a Migración Colombia, donde se le selló el pasaporte y se formalizó su captura.
De hecho, manifiestan que la retención se hizo con base en una antigua circular roja de Interpol, de marzo de 2008 relacionada con hechos que datan de entre 2003 a 2007: la contaminación con plomo.
También enfatizan que Estados Unidos no concedió la extradición de Gurdián Lacayo, por cuanto el delito ambiental que se le atribuye no está dentro de aquellos por los que procede ese trámite.
Y aseguran que lo mismo ocurre con el Tratado de 1900 para el caso entre Colombia y El Salvador.
“Además, los delitos están prescritos, lo que hace inviable la extradición”, señala una fuente enterada.
Y dice que han transcurrido 16 años, 1 mes y 11 días desde que se generó la tragedia ambiental, tiempo que excede la pena máxima para este tipo de conductas.
El informe de la BBC
Pero en El Salvador la lectura es otra. Un informe de la BBC, de 2010, daba cuenta de que, en la comunidad rural Sitio del Niño, ubicada en San Juan Opico, los efectos de la contaminación eran evidentes por cuenta de la firma Baterías Record de El Salvador, que reciclaba acumuladores de energía en una planta vecina a sus casas. La planta era de la familia Lacayo, que operaba con permisos vencidos.
La denuncia inicial por el delito de contaminación ambiental agravada fue presentada contra los directivos de la empresa: José Ofilio Gurdián Lacayo, Sandra Cecilia Lacayo de Escapini y Ronald Lacayo Argüello.
Todos figuran en el expediente como ‘acusados rebeldes’ tras irse del país.
“La BBC señaló que niños de la región presentaban retraso mental, cefaleas, problemas respiratorios y enanismo por la contaminación. Eso no prescribe”, señaló una fuente local.
Mensaje del consulado
La defensa del empresario espera que la Fiscalía defina la suerte de Gurdián.
Según manifiestan, la semana pasada, el consulado de Estados Unidos en Colombia se dirigió a las autoridades nacionales llamando la atención sobre el caso y expresando su seguridad de que las mismas actuarían con rigor en la aplicación de las normas que gobiernan la extradición.
Por ahora, Gurdián sigue en La Picota y completa 28 días privado de la libertad.
Avianca, por su parte, le dijo a EL TIEMPO que este fue suplente de la junta directiva de Avianca Holdings, previo a la reorganización de la compañía bajo el Capítulo 11. Y agregaron que fue miembro del directorio de Abra, pero suspendió su rol en esa junta para enfocarse en su defensa legal.
Hoy no tiene ningún cargo de administración o gestión en la aerolínea “aunque mantiene lazos de relacionamiento personal con ejecutivos y directivos”.
FUENTE EN EL SALVADOR cercana a la investigación contra Gurdián Lacayo “Los niños de la región presentaban retraso mental, cefaleas, problemas respiratorios y enanismo por la contaminación de la fábrica. Eso no prescribe”.
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2023-12-03T08:00:00.0000000Z
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